Agapanto

Cuidados del Agapanthus o Lirio Africano: Disfrutando de una Floración Espectacular

El agapanto, (Agapanthus, lirio africano), es una de las flores más populares para decorar jardines y terrazas. Con sus vibrantes tonos azules o púrpuras en forma de campana, el agapanto aporta color, elegancia y un toque exótico a cualquier espacio.

Antes de mostrarte en profundidad los detalles de los cuidados del agapanto, te diré que toda la planta es tóxica. En principio esto no es problema, no nos la vamos a comer. Pero si tenemos mascotas en casa debemos tomar precauciones. Colocar la planta en lugares no accesibles y si vamos a cortar o podar, mejor con guantes.

Contenido
  1. Variedades de agapanto
  2. Cuidados del Agapanto
  3. Ubicación y suelo
  4. Riego
  5. Abono y fertilizante
  6. Multiplicación
  7. Control de plagas y enfermedades
  8. El caracol y la babosa, sus mayores enemigos

Variedades de agapanto

Existen dos variedades principales de agapanto:

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  • Agapanto blanco (Agapanthus praecox). Es la variedad más extendida, con flores blancas o de tonos claros. Crece bien en climas templados.
  • Agapanto africano (Agapanthus africanus). Variedad de origen sudafricano, con flores azules o púrpuras más grandes y vistosas. Requiere climas cálidos.

Dentro de estas dos variedades tenemos ejemplos como "Peter Pan" o "Midnight Blue", con pequeñas diferencias en el tamaño, color e intensidad de la floración.

Cuidados del Agapanto

Los cuidados de esta planta son muy sencillos, ya que es el agapanto es resistente. Además se adapta a cualquier lugar de la casa.

Ubicación y suelo

Y si bien es una planta que se adapta bien al lugar de plantado, no lo es tanto cuando hablamos del suelo que demanda. Porque la composición del suelo que necesita es uno de los cuidados del agapanthus que debemos respetar fielmente.

Es una planta de origen africano y sus raíces no toleran bien los encharcamientos. O sea que necesitamos un buen drenaje. Lo ideal, una mezcla de 40% de arena y un 60% de sustrato fértil. Sobre todo si decidimos plantarlo en macetas.

Riego

Las necesidades de riego están centradas en los meses previos a la floración, y mientras está en flor. Así que tenemos que regarla constante y abundantemente desde abril. De ahí que la podemos encontrar cultivada cerca de estanques o lugares húmedos.

Además, si vives en un sitio con clima cálido debes cumplir fielmente con el riego. El agapanto te agradecerá esa humedad y mantendrá sus hojas y sus flores saludables. Cuidado, eso no significa que te pases con el agua, si la encharcas le saldrán enseguida hojas amarillas.

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Durante el frío invierno, no riegues la planta. Ya que en esos meses estará en una especie de reposo invernal. Y si vives en un sitio muy frío pueden llegar a congelarse sus raíces.

Abono y fertilizante

Es recomendable incorporar al suelo abono orgánico bien descompuesto o compost antes de la plantación. Una vez al año, al inicio de la primavera, se debe aportar también fertilizante mineral equilibrado.

Los agapantos en maceta se deben fertilizar cada 2-3 semanas durante la época de crecimiento con un liquido específico para plantas con flor.

Multiplicación

La forma más sencilla de propagar agapantos es mediante la división de mata, separando los hijuelos que nacen alrededor de la planta madre y trasplantándolos.

El mejor momento para dividir es a finales de verano o en otoño, evitando los periodos de floración y fructificación. Los hijuelos deben tener al menos tres hojas para asegurar que arraiguen bien.

Otro método, más laborioso, es la multiplicación por semillas. Las semillas deben escarificarse con papel de lija para romper su capa protectora. Luego se siembran en bandejas de semillero con un sustrato ligero y fértil.

Agapanto: cuidados, multiplicación

Control de plagas y enfermedades

Por lo general el agapanto es una planta muy resistente al ataque de plagas y enfermedades si se ubica en el lugar adecuado y se cuida correctamente.

Los principales problemas que pueden presentarse son los pulgones, araña roja, botrytis y pudrición de raíces. La prevención y los tratamientos ecológicos suelen ser suficientes para mantener el cultivo sano.

El caracol y la babosa, sus mayores enemigos

Antes dijimos que es una planta sumamente resistente a todas las plagas. Si, a todas menos a una, los enemigos del jardín, los caracoles. Ya ves, a pesar de que es tóxica, los caracoles no dudan en devorar sus hojas, amenazando incluso la salud de la planta.

Así que debemos vigilar la planta en todo momento para evitar la presencia de este tipo de visitantes indeseados.

Pero, si ya han aparecido, debemos actuar rápido. Debemos utilizar un producto antilimacos.

Aunque lo mejor es prevenir, así que lo mejor es usar tierra de diatomeas alrededor de la planta. Este producto fertiliza el suelo y mejora la retención del agua de riego, además de alejar a ese tipo de visitantes.

Consejos finales

  1. Elige una ubicación luminosa y cálida, resguardada del viento frío. Los agapantos no toleran las heladas.
  2. Riega en abundancia en primavera y verano, reduciendo al mínimo en invierno.
  3. Podar las flores y tallos secos después de la floración favorece la aparición de nuevos brotes.
  4. Renueva la tierra de la maceta cada 2-3 años para evitar enfermedades.
  5. Existen variedades enanas ideales para el cultivo en maceta.

Cultivando agapantos correctamente disfrutarás cada año de esta impresionante floración que alegra jardines y terrazas. ¡Anímate a incluirlos en tu espacio!